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Estrategia2 min de lectura

Funcionando… antes que terminado

Por qué conviene validar ideas, productos y servicios lo antes posible: un producto imperfecto funcionando hoy vale más que uno perfecto mañana.

Julián ButtiGerente general de Syloper

Desde Syloper hacemos mucho hincapié, aunque quizás no lo suficiente, en la importancia de validar las ideas, los procesos, productos y servicios lo antes posible. Con la premisa de construir un mínimo producto viable, les contamos a nuestros clientes la importancia de la mejora contínua y el avance sobre terreno firme.

Muchas veces, el resultado final no es perfecto, pero es preferible probarlo funcionando a esperar esa perfección que puede nunca ser alcanzada. Con sus defectos y desventajas, un producto hoy imperfecto, es mucho más productivo que uno mañana sin defectos.

La frase “Hecho es mejor que perfecto” se puede encontrar en los libros de metodología Lean o Lean Startup, pero en general es un concepto muchos más palpable desde que se utilizan metodologías ágiles en el desarrollo.

Además de que me gusta mucho la banda, encuentro particularmente entretenido el paralelísmo planteado en un podcast sobre el primer disco de Led Zeppelin, grabado en sólo 30 horas y el famoso PMV - Producto mínimo viable de hoy en día. Les recomiendo escuchar el siguiente Podcast Led Zeppelin y la mejora contínua, con Rubén Turienzo

Si bien cualquier idea o proyecto, está planificado de antemano y se hicieron análisis al respecto, nunca podemos tener certezas sobre el impacto real ni cómo puede funcionar en un escenario con usuarios/clientes que desconocemos. La única forma de tomar decisiones sin ir a la deriva sobre como debe crecer un producto digital, es sobre datos, pero a su vez, la única forma de obtener estos datos es en escenarios reales, con usuarios reales.

Mientras antes contemos con datos del comportamiento de los destinatarios de nuestro producto o servicio, antes vamos a tener respuestas. Especialmente cuando estos productos o servicios tienen una base digital/tecnológica, porque intrínsecamente están pensados para ser medidos y mejorados sin grandes esfuerzos.

Basado en estas premisas, llegamos a la conclusión de que sin cometer errores, sin equivocarnos no aprenderemos. Nuestros productos o servicios no aprenderán, ni mejorarán. Necesitamos cometer los errores, lo antes posible para que el costo de transformarnos sea el menor posible.

Otra frase conocida, y que aplica perfecto al mismo concepto es la de Reid Hoffman, cofundador de LinkedIn:

“Si no te avergüenza la primera versión de tu producto, lo lanzaste demasiado tarde”

Publicado originalmente en LinkedIn.

¿Tu empresa está atravesando un desafío similar? Acompaño procesos de estrategia tecnológica, transformación digital y adopción de inteligencia artificial.

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